No se por qué razón estos días me ha venido a la mente Figo. ¿Se acuerdan de aquel joven futbolista prácticamente desconocido que en el año 1995 aterrizaba en la ciudad condal procedente de Lisboa fichado por el Fútbol Club Barcelona?
Allí se dio a conocer a España y al mundo entero ejerciendo su profesión en un club importante y mediático, conquistando ligas, copas y supercopas españolas y europeas, recibiendo agasajos y convirtiéndose en un personaje popular y querido que aparecía periódicamente en los medios de comunicación más importantes del país ya fueran hablados, escritos o televisivos.
La relación con los suyos, compañeros de plantilla, cuerpo técnico, así como con los aficionados era excelente. Un buen trabajo realizado y sobre todo la labor en equipo trajeron como lógica consecuencia la merecida recompensa de los triunfos y títulos deportivos. Incluso en Barcelona, si no recuerdo mal, conoció a su mujer y seguro que también hablaba catalán en la intimidad. Es decir era feliz o lo parecía.
La vida es muy compleja no obstante y en el año 2000 el gran rival del Barça, el Real Madrid estaba en pleno proceso electoral y un candidato, Don Florentino Pérez adquirió del lisboeta el compromiso de jugar en el Madrid si el resultaba elegido presidente como así sucedió y fue el principio de una gran amistad, como la de Rick y el Capitán Renault en Casablanca ¿Fue un tránsfuga el luso? No, era un profesional y el dinero le importaba. Los culés no lo creían, no podían imaginar que un jugador comprometido y desarrollado en Can Barça como Luis se pudiera marchar al “enemigo”, al máximo adversario, pero al final se impuso la triste realidad para el Barça y nació el primer galáctico del Madrid.
Figo cambió de colores y se vistió de blanco. Conquistó ese mismo año 2000 el Balón de Oro, lo recibió de merengue aunque se lo dieron por su quehacer blaugrana y con su nuevo equipo continuó consiguiendo entorchados nacionales y europeos.
¿Qué es lo primero que hace un converso?, ser más papista que el papa, confirmar su nueva personalidad y servir al nuevo señor con más ahínco si cabe. ¿Como? En primer lugar facilitando información de su anterior formación, los puntos débiles de cada componente de la plantilla, la manera de pensar de cada uno de ellos, quién lanza los penaltis y cómo, las tácticas, las estrategias, en definitiva informar de todo aquello que debilite al hoy adversario y que haga más fácil derrotarle. Después aprovechar cada ocasión, pública o privada, para criticar, desprestigiar y minar al anterior conjunto. Si de un político se tratará y además de esta tierra, diría algo así como: “el trasvase si y ahora”, “no a las desaladoras”, “no al actual sistema de financiación”, “que se reconozca que somos cinco millones de habitantes”, “que el gobierno no nos maltrate y que invierta más aquí”, “el AVE enseguida“, todo ello referido al gobierno central actual, jamás al anterior, y tampoco al autonómico, ¡faltaría más! Lógicamente se olvidaría de la ley de dependencia y su no aplicación, de los estudiantes en barracones, de las listas de espera en los hospitales, de la imparcialidad y deudas de Canal 9, de la privatización del Tram, de la deuda estratosferica de la Generalidad así como de trajes, gurteles y brugales.
En política esos comportamientos se perdonan a veces, en el fútbol no y por ello Figo fue considerado persona non grata en su anterior morada y cada vez que regresaba a ella, al Camp Nou, era recibido con pitos, abucheos y otras lindezas.
Cuando finalizó el contrato o mandato ni a él se le ocurrió volver al Barça ni a los culés se les pasó por la cabeza el readmitirlo, acabó su vida deportiva lejos de unos y otros, en el Inter, como un independiente.
Allí se dio a conocer a España y al mundo entero ejerciendo su profesión en un club importante y mediático, conquistando ligas, copas y supercopas españolas y europeas, recibiendo agasajos y convirtiéndose en un personaje popular y querido que aparecía periódicamente en los medios de comunicación más importantes del país ya fueran hablados, escritos o televisivos.
La relación con los suyos, compañeros de plantilla, cuerpo técnico, así como con los aficionados era excelente. Un buen trabajo realizado y sobre todo la labor en equipo trajeron como lógica consecuencia la merecida recompensa de los triunfos y títulos deportivos. Incluso en Barcelona, si no recuerdo mal, conoció a su mujer y seguro que también hablaba catalán en la intimidad. Es decir era feliz o lo parecía.
La vida es muy compleja no obstante y en el año 2000 el gran rival del Barça, el Real Madrid estaba en pleno proceso electoral y un candidato, Don Florentino Pérez adquirió del lisboeta el compromiso de jugar en el Madrid si el resultaba elegido presidente como así sucedió y fue el principio de una gran amistad, como la de Rick y el Capitán Renault en Casablanca ¿Fue un tránsfuga el luso? No, era un profesional y el dinero le importaba. Los culés no lo creían, no podían imaginar que un jugador comprometido y desarrollado en Can Barça como Luis se pudiera marchar al “enemigo”, al máximo adversario, pero al final se impuso la triste realidad para el Barça y nació el primer galáctico del Madrid.
Figo cambió de colores y se vistió de blanco. Conquistó ese mismo año 2000 el Balón de Oro, lo recibió de merengue aunque se lo dieron por su quehacer blaugrana y con su nuevo equipo continuó consiguiendo entorchados nacionales y europeos.
¿Qué es lo primero que hace un converso?, ser más papista que el papa, confirmar su nueva personalidad y servir al nuevo señor con más ahínco si cabe. ¿Como? En primer lugar facilitando información de su anterior formación, los puntos débiles de cada componente de la plantilla, la manera de pensar de cada uno de ellos, quién lanza los penaltis y cómo, las tácticas, las estrategias, en definitiva informar de todo aquello que debilite al hoy adversario y que haga más fácil derrotarle. Después aprovechar cada ocasión, pública o privada, para criticar, desprestigiar y minar al anterior conjunto. Si de un político se tratará y además de esta tierra, diría algo así como: “el trasvase si y ahora”, “no a las desaladoras”, “no al actual sistema de financiación”, “que se reconozca que somos cinco millones de habitantes”, “que el gobierno no nos maltrate y que invierta más aquí”, “el AVE enseguida“, todo ello referido al gobierno central actual, jamás al anterior, y tampoco al autonómico, ¡faltaría más! Lógicamente se olvidaría de la ley de dependencia y su no aplicación, de los estudiantes en barracones, de las listas de espera en los hospitales, de la imparcialidad y deudas de Canal 9, de la privatización del Tram, de la deuda estratosferica de la Generalidad así como de trajes, gurteles y brugales.
En política esos comportamientos se perdonan a veces, en el fútbol no y por ello Figo fue considerado persona non grata en su anterior morada y cada vez que regresaba a ella, al Camp Nou, era recibido con pitos, abucheos y otras lindezas.
Cuando finalizó el contrato o mandato ni a él se le ocurrió volver al Barça ni a los culés se les pasó por la cabeza el readmitirlo, acabó su vida deportiva lejos de unos y otros, en el Inter, como un independiente.
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