Ha terminado el mejor julio de la historia y no me refiero a las cifras del paro si no al aspecto deportivo, aún está instalada en nuestras retinas la asistencia de Cesc y la resolución de Iniesta que nos ha convertido en Campeones del Mundo y a finales de mes empezará lo que con modestia denominamos la mejor liga del mundo.
Ahora si somos los más importantes, no hay en España una Comunidad más trascendente que la Valenciana. Ahí va, tendremos cuatro, repito cuatro equipos de fútbol, creo, en la Primera División después del merecido ascenso, vuelvo a creer, del Hércules y Levante, a quienes felicito sinceramente.
No hay Comunidad-Región-País-Nacionalidad que nos iguale, ni tan siquiera la extensa y multiprovincial Andalucía que se ha quedado con tres después del descenso del Jerez y lo más sustancial, tenemos el doble de equipos en Primera que Cataluña. Toma.
Y no somos cinco de milagro, bueno de milagro no, hay una explicación del porque el Elche no ha ascendido: tiene un alcalde socialista. ¿Quién gobierna Valencia, Alicante y Vila-real? El PP evidentemente y además en la época en que estamos, desengañémonos, no hay ascenso sin recalificación de estadio, ¿esta claro? Pues a aplicarse.
Vamos a ver ¿Quiénes disfrutaran más de Messi y Cristiano? Los valencianos que no nos tendremos que conformar viéndolos por la tele, tendrán que venir varias veces a nuestra tierra para disputar con nuestros gloriosos equipos.
Ya puede salir tranquilamente a la calle el Presidente Camps, ¡que digo tranquilo!, ufano y orgulloso tiene que pasear su cuerpo por esta Comunidad y por el resto del mundo (como acostumbra) y si la oposición se atreve a preguntarle de nuevo por los tres trajes podrá responder, con vanidad incluso, que tres trajes y cuatro equipos en Primera.
¿A quién le importa ya que nuestros Presidentes y otras dignísimas personalidades políticas y empresariales estén bajo sospecha por los casos Gürtel y Brugal? En el primer caso al Sr. Luna solamente y en este a la oposición en la diputación que saliendo de su letargo han osado ¡albricias! pedir la dimisión de su Presidente.
¿A quien le interesa el coste del viaje de Su Santidad a nuestra querida Valencia? Únicamente a los ateos confesos y militantes.
¿Quién se preocupa al ver que la Comunidad Valenciana ocupa plaza de Champions League en la clasificación del fracaso escolar en España? Exclusivamente los profesores “gili…” usando la terminología del absuelto Sr. Rus, Presidente de la Diputación de Valencia.
¿Quién está alarmado al observar que la Comunidad Valenciana es de las más endeudadas de España? El Sr. Alarte sin más, bueno y el Sr. Camps también, a cada uno lo suyo; no puede sobrellevar que nos supere Cataluña ni en deuda.
No nos incumbe, increíble, que nuestras dos entidades financieras de referencia, Bancaixa y CAM se hayan incorporado a sendas y foráneas SIP donde se encuentran en minoría. Igual los expertos tienen razón y nada hemos perdido en la Comunidad Valenciana, es posible que hayamos ganado pero yo me hago dos simples preguntas: ¿Esto hubiera podido ocurrir en Cataluña? Y ¿Qué hubiera acontecido si estas operaciones hubieran acaecido bajo el gobierno socialista del Sr. Lerma? Solo estoy pensando cuando la compañía Iberia abandonó el aeropuerto de El Altet y fue sustituida por Aviaco.
Somos la Comunidad de los grandes eventos, de los grandes proyectos como la Ciudad de las Lenguas en Castellón que desde hace más de cinco años es una entelequia que nadie sabe qué es ni a dónde va.
Somos la Comunidad de la Ciudad de la Luz de Alicante que cuando más películas se filman en ella más euros perdemos.
Somos la Comunidad de Terra Mítica, panacea que se decía para el turismo de la provincia de Alicante y negocio dudoso hoy y si alguien lo duda pregunten a la Cajas citadas con anterioridad.
Somos la Comunidad de la Volvo y claro está de la Formula 1.
Ah se me olvidaba, somos la Comunidad mas odiada por Zapatero
Y Ahora somos además y con orgullo la Comunidad de cuatros equipos de fútbol en Primera División y reitero mis felicitaciones a los recién ascendidos, sobre todo al Hércules, pero me gustaría que esta Comunidad fuera líder también en transparencia, en honestidad en la creación de empleo, en la aplicación de la ley de dependencia, en servicios sociales, en sanidad pública y de calidad, en educación, en definitiva en todo aquello que afecta a la mayoría de los ciudadanos y que nos hace ser más felices y en todo aquello que nos beneficie a todos y no solo a esas docena y media de dirigentes de los ferrocarriles valencianos, por ejemplo, que cobran más que todo el Gobierno de España juntos. País, diría Forges.