lunes, 9 de noviembre de 2009

CARTA A LA DAMA DEL LABORATORIO

Señora:

Paseaba por la playa deleitándome con el Mediterraneo y como Saulo me caí del caballo, hipotético, y trasmutado en Pablo vi la luz y aquí estoy escribiéndole, conociendo sus virtudes conseguidoras.
Espero disculpe el atrevimiento de dirigirme a Vd., no tengo el honor de conocerla, soy un ciudadano anónimo, socialista y sin embargo valenciano, que desea una dádiva conocedor de su magnanimidad.
Como Vd. sabe la Comunidad está menguada en su representación en el Senado, a los socialistas se les impide ocupar un escaño y creo que mis compañeros se equivocan, son unos ingenuos y basan sus justas reclamaciones en la democracia, en la Constitución, en la Ley, en el derecho comparado, argumentando que en Andalucía y Castilla La Mancha se ha elegido senadores al Sr. Arenas y Sra. de Cospedal cuando lo sencillo, los muy cabezotas, es dirigirse a la persona adecuada, es decir Vd., para que influya en el personaje conveniente y conseguir lo que se pretende (parezco Rajoy con este galimatías) y este es el motivo de este escrito.
Verá, los socialistas tienen candidata para ocupar la plaza en el Senado, Leire Pajín, licenciada en Sociología, ha sido diputada por Alicante y Secretaria de Estado de Cooperación, actualmente Secretaria de Organización del PSOE, una buena senadora visto su currículo, porque el que sea joven y mujer no creo que Vd. lo considere inconveniente.
Sin embargo los dirigentes del PPCV no quieren que se elija y lo alargan hasta el aburrimiento con argumentos peregrinos, es más, quieren que comparezca en una comisión para saber si es una buena valenciana, cambiando el reglamento a mitad del partido, y ya no sabemos si se puede tocar el balón con la mano o si existe el fuera de juego y todo no vale para ganar el partido, ni el dinero garantiza el triunfo, visto lo ocurrido en Alcorcón.
Y me pregunto yo, ¿quién decide quien es un buen o mal valenciano, ¿cómo se mide el amor a esta tierra?.
Si yo creo que el catalán y el valenciano tienen una misma gramática, ¿soy un agente catalanista?.
Si no considero adecuado un trasvase desde el Ebro por cuestiones medioambientales, ¿soy un antivalenciano?.
Si no creo que el Sr. Zapatero se levante pensando en como fastidiar a esta Comunidad ¿merecería el oprobio de mis conciudadanos?.
Si quiero saber el coste de la visita del Papa a Valencia soy un anticlerical?.
Si estimo que si al Sr. Costa se le ha suspendido “provisionalmente” de militancia en el PPCV, también debería apearse a alguien del tratamiento de Honorable, provisionalmente, ¿soy un rompepatrias?.

¿Qué es ser valenciano, apoyar ese desgraciado negocio, (no para todos) de Terra Mítica, panacea para la economía, o apoyar el Parque Tecnológico que el Sr. Pedreño pretendía al objeto de articular la Universidad y la Empresa e invertir en I+D+I?.
¿Qué es ser valenciano, considerar que Julio Iglesias es el embajador ideal de nuestra Comunidad? ¿Cuánto nos costó?, otra curiosidad, ¿este señor paga los impuestos en España?, ¿hacemos hospitales y colegios gracias a su contribución?.
¿Qué es ser valenciano pretender que se aplique la “Ley Antitabaco” o permitir que se perjudique al fumador pasivo porque la iniciativa es socialista?.
¿Qué es ser valenciano desear que se cumpla la “Ley de Dependencia” y que los necesitados reciban ayudas o dejar que se mueran sin asistencia por ser una ley del Sr. Zapatero?


Ser valenciano, señora mía, no puede ser solo aquel que se pirra por la Formula 1, la Vela y la Vuelta al Mundo, no puede ser solo aquel que conduce un Infiniti o luce relojes de miles de euros, ser valenciana no es solo aquella que exhibe bolsos Witton.
Se puede ser valenciano sin conocer al Bigotes, trabajando honestamente creando riqueza para todos, no para unos cuantos aprovechados, se es valenciano sabiendo que desde la responsabilidad pública no se puede contratar a empresas de familiares o amigos, se es valenciano cumpliendo las decenas de sentencias judiciales sobre el catalán o las centenares sobre sanidad, se es valenciano respetando el medio ambiente no permitiendo la construcción en cualquier lugar, se es valenciano criticando el que nuestros jóvenes estudien en barracones y reprochando las privatizaciones de los hospitales públicos. Se es valenciano de muchas maneras, no hay una única manera de serlo, no hay nadie, ni un partido político, por mayoritario que sea, que entregue credenciales valencianas.

Acabo ya estimada señora, confiando en que atendiendo mi petición, resarcirá a la Comunidad a su justa representación y yo me apuntaré un tanto de narices, perdón por la expresión, ya que mí partido incautamente hizo dimitir prematuramente a la suplente del perenne Sr. Perelló.

Respetuosamente.

P.D. Una sugerencia: No debería el Sr. Camps decir aquello de “dejemos de hablar de política”.Evoca al dictador Franco cuando exponía a los ministros: “Señores, hagan como yo, no se metan en política”.
Una pregunta, para informar al Sr. Luna y al resto de portavoces: ¿Qué es más rápido, enviar las preguntas para el Sr. Camps a las Cortes o a la farmacia?.

1 comentario:

  1. Com siempre un placer leer tus artículos. Es el momento de reatificarme en lo que dices de " socialista y sin embargo valenciano". Es increible pero cierto. Si me permites te voy a copiar en el comentario una frase de JFK que no tiene desperdicio:
    "Si hubiera más políticos que supieran de poesía, y más poetas que entendieran de política, el mundo sería un lugar un poco mejor para vivir en él."
    Con tanto Ferrari, Infinity, y tanto barco, éstos del PP no tienen tiempo para la lírica y así nos va.
    Un abrazo Rodolfo.

    ResponderEliminar